Domingo.
Al día siguiente había que viajar, así que dediqué el día a las despedidas.
Por la mañana madrugué bastante para ir a ver a mis padres, abuelos, etc. y tener tiempo para todo y estar pronto en casa para preparar la maleta.
También jugaba españa la final de la eurocopa, por lo que aproveché para cenar con los suegris y de paso aprovechamos para despedirnos de todo el mundo que faltaba. El típico ritual de cuando te vas 5 días de casa, vamos...
Lo cierto es que la selección hizo un partidazo, y me encantó llegar a París y ver esta página en sus periódicos:
Con lo que adoran los franceses a los deportistas españoles, tenían que estar contentísimos... pero le pese a quien le pese, demostraron que merecían esa victoria.
Fueron sentimientos encontrados, porque todo el mundo estaba feliz por el triunfo de "La Roja" pero gran parte de España, sobre todo en Valencia, sufríamos por las miles de hectáreas que ardían en nuestros bosques. Las imágenes de los animales huyendo del fuego, me hacían pensar en todos los que no conseguirían huir y morirían a manos del fuego. Las carreteras estaban llenas de perros que huyendo habían sido atropellados.
Que se quemen los montes da pena, pero el desastre no acaba ahí, los animales pierden sus hogares, sus crías mueren, y muchos de ellos se queman o se asfixian por el humo. Muchísimas personas fueron desalojadas de sus hogares durante varias noches, y algunas de ellas, perdieron sus casas. Y lo peor, sin duda, el piloto que perdió la vida en medio de todo este desastre.
Esta entrada se me quedó en el tintero, y no quería dejar de recordar que las personas estamos destruyendo todo lo que nos da la vida. Que sin todo lo que nos rodea, no somos nada. Nos sentimos superiores, solo damos valor a las cosas materiales, y en millones de ocasiones, la felicidad puedes encontrarla en algún lugar alejado, con tu pareja mirando al mar, con tus amigos riendo en un parque, o en un chalet donde se vea la montaña, esa misma montaña, que ahora se viste de negro, para recordarnos cada vez que la miremos, que en Valencia estamos de luto por todo lo que se perdió en tan pocos días.
7.7.12
30.6.12
Sábado 30 de junio
¡¡Dios mío!! Acabo de darme cuenta de que dentro de dos días... ¡¡¡¡DOS DÍAS!!!! estaré sentada en algún café de París, relajada viendo a la gente pasar. Eso, o muerta del cansancio, con la suela de mis zapatillas nuevas desgastada en dos horas, por patearnos todo París.
Tengo esta mañana libre, y la he dedicado a ojear unas guías de la ciudad, que muy amablamente mi novia ha impreso de forma gratuita en su trabajo. Qué bonito es tener una impresora de la que no pagas la tinta...
En principio, es un viaje "repe" y teníamos previsto acabar de ver las cosas que nos faltaron el año pasado, tomarnos el viaje de manera más pausada, y disfrutar a fondo París tanto por la parte turista, como por la parte de ocio.
Pero poco a poco, ojeando guías, buscando información en internet y hablando con gente que también adora esta ciudad, nos hemos dado cuenta de que no solo queremos ver unas cuantas cosas ¡queremos ver miles! Evidentemente, no las veremos todas, pero me parece que el tiempo destinado al descanso se va quedando atrás...
Acabo de leerme, señoras y señores, 3 guías de París y un blog de un chico que viaja mucho, y tiene blogs de un montón de ciudades.
Ahora mismo, siento que conozco París más que Valencia, ciudad en la que he vivido toda mi vida. Puedo nombrarte sus museos y los artistas más famosos que tienen sus obras expuestas en ellos. La historia de varios de sus monumentos y en qué lugar deberías moverte si buscas comprarte un vestido carísimo de diseño, como por ejemplo de Dior o Chanel. O como será mi caso, pasearte a mirar sus etiquetas y abrir mucho los ojos al verla, pero por nada del mundo abrir la cartera.
En este momento, tengo varias fotos en mente que espero hacer realidad: El palacio de Versalles y sus jardines (como no), el parque de la película Amelie y su famoso tiovivo, y Mickey Mouse, que el año pasado se me escapó.
¡¡Estoy de los nervios!! Siempre me pasa antes de un viaje... es un lástima que esta tarde me toque pringar durante un rato, pero... ¡estoy a tres horas y media de mis VACACIONES!
Tengo esta mañana libre, y la he dedicado a ojear unas guías de la ciudad, que muy amablamente mi novia ha impreso de forma gratuita en su trabajo. Qué bonito es tener una impresora de la que no pagas la tinta...
En principio, es un viaje "repe" y teníamos previsto acabar de ver las cosas que nos faltaron el año pasado, tomarnos el viaje de manera más pausada, y disfrutar a fondo París tanto por la parte turista, como por la parte de ocio.
Pero poco a poco, ojeando guías, buscando información en internet y hablando con gente que también adora esta ciudad, nos hemos dado cuenta de que no solo queremos ver unas cuantas cosas ¡queremos ver miles! Evidentemente, no las veremos todas, pero me parece que el tiempo destinado al descanso se va quedando atrás...
Acabo de leerme, señoras y señores, 3 guías de París y un blog de un chico que viaja mucho, y tiene blogs de un montón de ciudades.
Ahora mismo, siento que conozco París más que Valencia, ciudad en la que he vivido toda mi vida. Puedo nombrarte sus museos y los artistas más famosos que tienen sus obras expuestas en ellos. La historia de varios de sus monumentos y en qué lugar deberías moverte si buscas comprarte un vestido carísimo de diseño, como por ejemplo de Dior o Chanel. O como será mi caso, pasearte a mirar sus etiquetas y abrir mucho los ojos al verla, pero por nada del mundo abrir la cartera.
En este momento, tengo varias fotos en mente que espero hacer realidad: El palacio de Versalles y sus jardines (como no), el parque de la película Amelie y su famoso tiovivo, y Mickey Mouse, que el año pasado se me escapó.
¡¡Estoy de los nervios!! Siempre me pasa antes de un viaje... es un lástima que esta tarde me toque pringar durante un rato, pero... ¡estoy a tres horas y media de mis VACACIONES!
26, 27, 28 y 29 de junio
El martes 26 y el miércoles 27, dieron la impresión de ser una extensión del lunes.
Reinaba el mal humor en el ambiente. No voy a echar toda la culpa a lo que me rodea, yo misma me notaba ligeramente irascible, y no habían indicios de mejora a la vista.
El martes fue un día muy gris, por mucho que brillaba el sol en la calle. Pero sinceramente, me da igual el sol que haga, si no dispongo en todo el día de cinco simples minutos para sentarme a disfrutar de él. Por no hablar del calor agobiante que hizo y del viento de poniente que te ahogaba al intentar respirar.
El miércoles por la mañana se incorporó una chica nueva al trabajo, pero lejos de aportar un toque de frescura al día, éste seguía siendo un asco, si bien es cierto, que mi mal humor cambió bastante en la tarde (porque evidentemente la tenía libre) y me "desagobié" un poquito...
Supongo que esté Kit Kat me sirvió para relajarme, y afrontar el jueves 28 con otras ganas y con mucho más optimismo. Además, todo se ve mucho más atractivo, cuando estás a dos días de tus vacaciones. Pese a que en el trabajo hubo bastante estrés para todas en ración doble, porque mi compañera habitual estaba en su día libre, creo que yo estaba en nivel ZEN y nada podía sobresaltarme.
Ayer fue viernes 29, VIERNES, no me diréis que no suena genial... aunque como siempre digo, un viernes no significa el fin de mi semana laboral, tengo que reconocer que abre un rayito de luz.
Fue un día muy entretenido, no nos aburrimos ni un segundo, así que se me pasó muy rápido. El tener dos compañeras que no se enteran de nada, y no paran de llarmarte cada 10 segundos, no te da respiro alguno, ni tiempo para mirar el reloj, y de esta manera hoy me he despertado en fin de semana.
Reinaba el mal humor en el ambiente. No voy a echar toda la culpa a lo que me rodea, yo misma me notaba ligeramente irascible, y no habían indicios de mejora a la vista.
El martes fue un día muy gris, por mucho que brillaba el sol en la calle. Pero sinceramente, me da igual el sol que haga, si no dispongo en todo el día de cinco simples minutos para sentarme a disfrutar de él. Por no hablar del calor agobiante que hizo y del viento de poniente que te ahogaba al intentar respirar.
El miércoles por la mañana se incorporó una chica nueva al trabajo, pero lejos de aportar un toque de frescura al día, éste seguía siendo un asco, si bien es cierto, que mi mal humor cambió bastante en la tarde (porque evidentemente la tenía libre) y me "desagobié" un poquito...
Supongo que esté Kit Kat me sirvió para relajarme, y afrontar el jueves 28 con otras ganas y con mucho más optimismo. Además, todo se ve mucho más atractivo, cuando estás a dos días de tus vacaciones. Pese a que en el trabajo hubo bastante estrés para todas en ración doble, porque mi compañera habitual estaba en su día libre, creo que yo estaba en nivel ZEN y nada podía sobresaltarme.
Ayer fue viernes 29, VIERNES, no me diréis que no suena genial... aunque como siempre digo, un viernes no significa el fin de mi semana laboral, tengo que reconocer que abre un rayito de luz.
Fue un día muy entretenido, no nos aburrimos ni un segundo, así que se me pasó muy rápido. El tener dos compañeras que no se enteran de nada, y no paran de llarmarte cada 10 segundos, no te da respiro alguno, ni tiempo para mirar el reloj, y de esta manera hoy me he despertado en fin de semana.
27.6.12
25 de junio
No creo que exista peor manera de empezar una semana.
Cuando creía que ya había acabado el día, me topé con un imbécil en el coche de vuelta a casa y como no, era un hombre... para que luego digan que las mujeres conducimos mal. Yo solo me encuentro a imbéciles, que suelen ser machos ibéricos, y que se creen que tienen razón siempre.
Me levanté y nada más bajar a la calle a pasear a Treze, me crucé con una cucaracha, a las que tanto odio y tanto asco me dan. Casi me atrevería a hablar de fobia...
Luego había atasco, casi todos los lunes empiezan así... yo creo que lo que pasa es que todos entramos a trabajar a la misma hora pero los lunes salimos un poquito más tarde porque queremos alargar el momento en que tengamos que ir a currar, y claro, nos encontramos todos al mismo tiempo, y lo que nos pasa es que acabamos llegando tarde.
En el curro fue un día pésimo, gente antipática, malos entendidos, cosas que deberían haber salido bien y no fue así...
Cuando creía que ya había acabado el día, me topé con un imbécil en el coche de vuelta a casa y como no, era un hombre... para que luego digan que las mujeres conducimos mal. Yo solo me encuentro a imbéciles, que suelen ser machos ibéricos, y que se creen que tienen razón siempre.
El lunes fue un día de estos que te dejan la autoestima y la alegría a la misma altura. Por los suelos. Pero bueno, no todos los días pueden ser domingo. Tiene que haber de todo.
26.6.12
23 y 24 de junio
Pues a pesar de que el sábado tuve que currar, tal y como predije, este ha sido un fin de semana muy guay.
El sábado por la noche quedamos para ver el partido de la roja, que para variar, llegué tardísimo por culpa del trabajo. Aunque bueno, llegué a tiempo de ver toda la segunda parte, que fue la más sosa... ¡pero algo es algo!
Y luego nos fuimos pronto a dormir porque al día siguiente nos esperaba un día intenso. ¡Teníamos entradas 4 entradas gratis para Aquarama y eso había que aprovecharlo!
Salió un día genial, con mucho sol pero sin calor agobiante. Me lo pasé como una niña pequeña, me tiré por (casi) todos los toboganes, tomé el sol, me reí sin preocuparme de que al día siguiente era lunes, y para colmo ligué con un socorrista... Sí, soy bolli, pero eso no quita que me suba la autoestima ligar con chulazos.
Lo mejor de ir a Aquarama es que hay un sitio donde te venden gofres encharcados de chocolate líquido, que es el momento más esperado del día, y una forma genial de decirle "adiós" al parque.
Llegamos a casa muertas de cansancio, y con un dolor de cuello insoportable porque nos dormimos en el coche con la cabeza en posición extraña. Teníamos hambre. Me sentí como cuando tenía 8 años y mi madre me hacía un bocadillo de nocilla inmenso porque, literalmente, "la piscina comía mucho"
Cenamos súper temprano porque ni todas las patatas fritas del mundo eran capaces de quitarnos el ansia. Y nos acostamos igual de temprano porque ni todos los sofás del mundo son capaces de igualar una buena cama.
El sábado por la noche quedamos para ver el partido de la roja, que para variar, llegué tardísimo por culpa del trabajo. Aunque bueno, llegué a tiempo de ver toda la segunda parte, que fue la más sosa... ¡pero algo es algo!
Y luego nos fuimos pronto a dormir porque al día siguiente nos esperaba un día intenso. ¡Teníamos entradas 4 entradas gratis para Aquarama y eso había que aprovecharlo!
Salió un día genial, con mucho sol pero sin calor agobiante. Me lo pasé como una niña pequeña, me tiré por (casi) todos los toboganes, tomé el sol, me reí sin preocuparme de que al día siguiente era lunes, y para colmo ligué con un socorrista... Sí, soy bolli, pero eso no quita que me suba la autoestima ligar con chulazos.
Lo mejor de ir a Aquarama es que hay un sitio donde te venden gofres encharcados de chocolate líquido, que es el momento más esperado del día, y una forma genial de decirle "adiós" al parque.
Llegamos a casa muertas de cansancio, y con un dolor de cuello insoportable porque nos dormimos en el coche con la cabeza en posición extraña. Teníamos hambre. Me sentí como cuando tenía 8 años y mi madre me hacía un bocadillo de nocilla inmenso porque, literalmente, "la piscina comía mucho"
Cenamos súper temprano porque ni todas las patatas fritas del mundo eran capaces de quitarnos el ansia. Y nos acostamos igual de temprano porque ni todos los sofás del mundo son capaces de igualar una buena cama.
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