30.7.12

29 de julio

DOMINGO FAMILIAR


Me gustan los domingos, sobre todo los que vamos a ver a mi familia.

Me da envidia cuando alguna compañera comenta que va a pasar la tarde con sus padres, o que su madre la ha invitado a comer y así no tiene que cocinar. Me da envidia no poder hacer todo eso y tener que conformarme con dos domingos al mes. 

Lo cierto es que los valoro como jamás imaginé que lo haría. Cuando eres adolescente te sobra todo el mundo y luego, cuando el pavo te abandona, te das cuenta de cuánto los necesitarás durante toda tu vida.

Madrugamos bastante, porque queríamos volver pronto, así que desayunamos rápido, ducha rápida y lavado de coche rápido, que después de una semana parado, daba asquito verlo.

Llegamos sobre el mediodía y fuimos a ver a mis abuelos. Les llevamos las fotos de París en un álbum, porque mi abuela se resiste a ver las fotos en un ordenador... evidentemente, eran las fotos parisinas del año pasado, más que nada porque las de este año aún no hemos tenido tiempo ni de organizarlas, así que mucho menos revelarlas, pero a ella le hace feliz, y a mí más.

Estuvimos un rato con ellos y luego nos fuimos a mi casa. 

Les veo tan felices como lo estoy yo. Veo a mis padres que si pudieran me dirían "Quédateeee" pero no lo hacen, porque saben que no puedo. Me encanta hacerles reír, meterme un poco con mi hermana y pasar un buen ratito con ellos antes de volver.

Incluso por la tarde nos lanzamos, guitarra en mano, a echar unas partiditas del Guitar Hero con mi hermana y su novio.

Regresamos relativamente pronto para lo que es costumbre, porque habíamos quedado para ir al cine a ver Madagascar 3 (muy recomendable, por cierto, risas aseguradas) con dos amigos y poner fin así al fin de semana... y a las vacaciones de mi novia. 

Sí... vuelvo a estar aburrida en casa, pero no descarto escaparme aunque sea sola a la playa, a partir del jueves y ya que me aburro, por lo menos lo hago tomando el sol y bañándome en el mar. 

Se aceptan visitas con cita previa. 

26, 27 y 28 de julio

Por fin teníamos vacaciones las dos.


Estas tres semanas estarán caracterizadas por el sol, el mar, las terracitas de bar y en definitiva, todo lo que envuelve la playa. Siempre que se pueda, claro... ahora mismo estoy en casa, aquí, escribiendo en el blog... ¡yupi!


En primer lugar, estamos en "operación boda" porque se casa mi cuñado y necesitamos un bronceado doradito para lucir nuestros vestidos. Y en segundo lugar, y no por ello menos importante, la economía no permite un segundo viaje, el año que viene más.


La rutina es prácticamente todos los días la misma. Por la mañana dormimos hasta que nos "cansamos" y nos levantamos a desayunar. El desayuno suele tener más calorías de las que debería y a este paso, estaremos muy bronceadas y muy monas, pero no entraremos en el vestido... 


Recogemos y vemos la televisión hasta que el sol consigue llegar a la piscina del apartamento, y nos bajamos a darnos un baño, tomar el sol y sacarle provecho a nuestra última adquisición: el Kindl touch. No está nada mal, siempre me había negado a los libros electrónicos porque... bueno, no es lo mismo, pero viendo lo que íbamos a ahorrar, nos hicimos el ánimo. Tengo que reconocer que al principio me costó, lo notaba raro, pero sin duda, es mucho más cómodo y no pesa nada.


Cuando nosotras llegamos no suele haber nadie, o como mucho, un par de personas, pero al rato empieza a ir llegando gente, y eso parece más una junta de vecinos que una piscina. En esta, nuestra comunidad, no tenemos nada que envidiarle a la serie "Aquí no hay quien viva" ya que tenemos incluso a la "Señora Cuesta", las dos lesbianas (nosotras) y un administrador, tan incompetente como el suyo.


Cuando empieza la saturación en la piscina nos subimos a comer, y después podemos hacer una siesta en la cama, o en la playa, lo que surja. Y por la noche, un paseo, o una cenita en una terracita oyendo de fondo el mar es ideal. 


No parece gran cosa, pero tener todo el tiempo del mundo para nosotras, sin preocupaciones, sin trabajar, sin prisas, es algo que solo tenemos unos mínimos días al año, y para mí tienen un valor incomparable.

29.7.12

22, 23, 24 y 25 de julio

¡¡VACACIONES!!




Lo cierto es que estos primeros días de vacaciones no es que hayan sido especialmente agradables, ni divertidos, ni espectaculares. He descansado, eso sí. Pero claro... cuando eres la única persona que está de vacaciones, la juerga mengua notablemente.


Me dediqué a ser una ama de casa ejemplar... bueno, no tanto, pero dormí mucho, me ocupé de algunas cositas de casa y me encargué de tener la comida preparada para cuando mi novia llegase de trabajar.


En general, las cosas estuvieron complicadas por todas partes. En algunos momentos incluso me arrepentí de no estar trabajando para no pensar, los típicos momentos de bajón, supongo...


Estos cuatro días pasaron sin pena ni gloria, esperando con ansia que llegase el jueves y tuviésemos vacaciones las dos juntas, nos relajáramos y pudiésemos olvidar cuanto antes el pésimo comienzo de semana que estábamos teniendo.


28.7.12

19, 20 y 21 de julio

Fueron los últimos (y largos) días de trabajo antes de llegar a las vacaciones.


¿Qué puedo destacar de ellos? Pues ya que estoy escribiendo esto 10 días después, poca cosa.


Tengo pequeños recuerdos de aquellos días tan lejanos, antes del sol y la playa, el mar y la arena... y podemos sacar unas pocas conclusiones en claro:


-En septiembre, me apuntaré al gym con dos compañeras del trabajo. 


-Tenemos que escribir un texto para leer en una boda, exactamente la de mi cuñado, y a este ritmo, será como en el colegio, esperaremos al último día y será una chapuza.


-Aunque mis compañeras de trabajo consiguen desesperarme en el día a día, en realidad son majísimas y siempre están dispuestas a ayudar si las necesitas.


-Como sospechaba, la semana antes de coger vacaciones los días tienen 26h.


19.7.12

16, 17 y 18 de julio

Esta semana ha sido mucho más relajada que la pasada. 


Con todo en su lugar, sobre todo yo, que he vuelto a mi lugar habitual de trabajo, todo ha ido mejor.


He pasado mucho tiempo esperando... esperando en una cafetería, esperando en la puerta del trabajo, esperando mirando por el balcón, y me he dado cuenta de una cosa: LOS ESPAÑOLES SOMOS UNOS GUARROS.


Sí, sí, supongo que nadie se habrá sorprendido al leerlo, lo tenemos ya asumido, pero lo cierto es que después de haber paseado por las calles de París abarrotadas de gente y sin un solo papel en el suelo, me horroriza ver lo guarra que es la gente aquí. Los paquetes de tabaco, botellas de plástico vacías, papeles de todo tipo de colores, vómitos... ¿pero esto qué es?


Últimamente ni las noticias, ni las redes sociales... nadie tiene nada bueno que decir. Me agobio de no poder cambiar el asco de mundo que nos ha tocado vivir. No me gusta hablar de política en este blog, primera porque no soy una gran entendida, y segunda porque me pongo de mala hostia. Si hay algo evidente, es que este país necesita un cambio.


Encima la gente que se cree revolucionaria, es un poco retrasada. Ahora mismo acabo de leer que mañana día 19/07/2012 es el día sin compras para quejarse de la subida del IVA al 21%... Yo tampoco estoy de acuerdo con esto, evidentemente, y menos cuando no deja de subir el paro, pero... ¿la solución es arruinar también el único sector que se mantiene medianamente bien? ¿Qué culpa tienen los comercios de que se suba el IVA? 


Si tengo que ser sincera, últimamente estoy un poco agobiada de todo, pero creo que es el efecto "pre-vacacional" que no me sienta nada bien. Mañana es mi día libre, de modo que solo me quedan dos días de trabajo antes de unas laaaaargas vacaciones.